Neko

martes, agosto 02, 2005

Gracias por la corrección.


Recuerdo que cuando niña siempre planificaba como amortiguar los golpes que me daría mi mamá por haber hecho alguna maldad, pensaba en ponerme almohadones o imaginaría estar en otro lugar cuando llegara el momento, incluso algunas veces pensé en irme de la casa para hacerla sentir culpable....y aunque sabía que el castigo era merecido, pensaba que era “injusto”... Ahora con los años he podido disfrutar el fruto de aquellas correcciones, me hicieron más respetuosa, obediente, responsable... y recién hoy puede agradecer esa preocupación.
En el Señor creo que es igual, queremos agradarle, pero pocas veces estamos dispuestos a ser formados, creemos que es injusto, que va contra nuestros derechos y hacemos todo lo posible por evitarlo... es doloroso, y nos hace llorar mucho, pero con el tiempo podemos ver y gozarnos de lo que él a hecho en nuestra vida que nadie más sería capaz de hacer... el transformar el corazón y la manera de pensar... no es para nada fácil, hombres durante años han tratado de comprender siquiera esto que es tan complejo... y nuestro Padre no solo lo entiende, si no que lo transforma a su imagen...........solo podemos agradecer este amor, y aunque a veces parezca duro y casi insoportable, sabemos que en el Señor nada es en vano, y que nos gozaremos juntamente con Él de ver su obra terminada...